La docencia se ha visto transformada de la noche a la mañana en teletrabajo y teleformación. Te damos 10 consejos para superar con éxito este nuevo reto educativo.

Ha pasado casi un mes desde que empezó la cuarentena que obligó a cerrar todos los centros educativos del país a nivel presencial. Una transformación digital rápida y forzosa que, en muchos casos, no se ha conseguido llevar especialmente bien y ha reflejado la falta de preparación existente en cuanto al uso de las tecnologías en la educación (edTech).

Tanto si eres una de esas personas que aún no se sitúan y no saben cómo sobre llevar el curso, como si ya te has adaptado al mundo de la formación online, hoy te vamos a dar 10 consejos que harán que el éxito de tu educación a distancia sea rotundo.

1. La organización ante todo.

 

Establece cuál será tu nuevo espacio de trabajo y cómo será tu rutina. Es importante que sea un lugar tranquilo, dentro de lo posible, y donde puedas conectarte con tus alumnos sin ningún problema. Fijar una rutina y unos horarios será fundamental para poder organizarte todo el trabajo sin echar más horas de la cuenta y sin que no sepas por dónde vas ni te dejes nada por el camino.

2. Determina qué herramientas tecnológicas vas a utilizar.

 

Una vez tienes tu espacio y tienes establecidos los tiempos, necesitarás saber cuál o cuáles serán tus herramientas de trabajo. Plantéate qué plataforma vas a utilizar, dónde y cómo manejarás el temario, y cuál será la vía por la que te comuniques con tus alumnos. Es importante que una vez establecido se lo hagas saber a tus estudiantes y te asegures de que no hay ningún problema con ello, o si lo hay solucionarlo. Piensa que las edTech siempre deben sumar a la formación, nunca restar ni hacerlas más complicadas. Escoge aquello que sepas manejar y que no vaya a suponer ningún problema ni para ti ni para tus alumnos.

3. Rediseña el curso.

 

Sí, hay que hacerlo. Enseñar a nivel presencial no es lo mismo que a distancia, por lo que tampoco funcionará enseñar la materia de la misma manera. Planifica todo tu temario en base a las nuevas circunstancias y adáptalo a los tiempos que has fijado, las edTech que estarás utilizando y la nueva metodología. Seguramente tengas que replantearte, incluso, qué contenidos meter y cuáles dejar fuera. Es normal, se trata de que la enseñanza sea lo más práctica e interactiva posible y, para ello, quizás tengas que incluir nuevos materiales didácticos que acerquen al alumno a esta nueva forma de aprender.

Si vas a realizar clases en streaming, puedes intercalar pequeños test para asegurarte de que el estudiante está atento y comprendiendo las explicaciones.

4. Establece las reglas.

 

Explica cuál será el modelo de evaluación, los criterios que seguirás, cuándo serán las tutorías y cómo, qué dinámicas seguiréis, etc. Antes de cualquier juego siempre se explican las reglas. En la formación ocurre lo mismo. Los alumnos deben saber a qué atenerse y cuál será el funcionamiento del curso en estas nuevas circunstancias. Explica en profundidad cómo será el día a día, el planteamiento de las clases, los contenidos y las actividades; además de, por supuesto, cuál será la metodología y los criterios que tendrás en cuenta a la hora de evaluar. Así, todos los participantes podrán adaptarse a este ritmo y llevar el curso con buen pie.

5. Ningún recurso sin su actividad.

 

Un material didáctico en el que el alumno no participa, puede hacerse infumable cuando es a distancia. Al no tener un feedback directo que reactive, el estudiante puede aburrirse y dejar de prestar atención, por lo que no conseguiremos que asimile esa parte de los conocimientos. En lugar de ello, asegúrate de que, al consumir cada recurso, tienen alguna actividad enlazada y relacionada con la que podrán seguir más de cerca esa parte del temario. Por ejemplo, si vas a realizar clases en streaming, puedes intercalar pequeños test para asegurarte de que el estudiante está atento y comprendiendo las explicaciones. Igual que ocurre si enlazas un texto o bibliografía, puedes actividades que ayuden a la comprensión de ese material en concreto o crear un pequeño foro donde se debatan las ideas extraídas de esa lectura.

6. Controla los tiempos.

 

Ni tú ni el alumno tenéis que estar disponibles 24/7. Permitir eso sólo lleva a una desorganización en la que al final reina el caos, ya que cada alumno contactará con nosotros a una hora distinta, interrumpiendo el tiempo que dedicas a preparar el contenido para toda la clase y rompiendo el ritmo del curso. Es muy importante incentivar la independencia del alumno, que aprenda a distribuirse el tiempo, a apuntar las dudas y a resolverlas en conjunto. De esta forma, además tendrá tiempo de reestructurar las ideas a la hora de plantearlas al profesor cuando llegue el momento de la tutoría. Establece desde el principio esos espacios y horarios para que el estudiante sepa cuándo y cómo resolver las cuestiones que se le plantean.

Tendremos que prestar especial atención al desarrollo de aquellos estudiantes que puedan tener mayores dificultades a la hora de aprender.

7. Hazlo divertido.

 

En este caso, la situación que puedan vivir los alumnos en sus casas puede ser, de por sí, bastante delicada. Por lo que un aprendizaje dinámico, interactivo, práctico y divertido ayudará a que el estudiante se implique más y asimile los conocimientos casi sin darse cuenta. Estamos viviendo una situación histórica, por lo que tenemos que tratar de dar facilidades en vez de generar otro nuevo motivo de estrés añadido.

8. Diversidad y accesibilidad.

Es importante tener en cuenta las distintas necesidades de los alumnos que tengamos. Aun en la distancia, tendremos que prestar especial atención al desarrollo de aquellos estudiantes que puedan tener mayores dificultades a la hora de aprender; además de aquellos a los que la cuarentena les ha pillado sin Internet o sin un ordenador a mano. Para ellos, deberemos facilitar otras vías de comunicación a través de las cuales facilitarles el material didáctico y que puedan continuar con el curso académico.

9. Crea comunidad.

Hay muchísimas herramientas que te permiten mantener la interactividad tanto profesor-alumno como alumno-alumno. Es importante que el estudiante no sienta que está aprendiendo solo desde su casa, sino que pertenece a un grupo con el que puede contactar para intercambiar dudas, percepciones o cualquier otro tipo de mensajes.

10. Colabora con otros docentes.

Esta situación en la que están implicados de igual manera todos los ámbitos de la enseñanza, favorece que podamos nutrirnos los unos a los otros en cuanto a recursos, dinámicas o colaboraciones. Aprovecha para mantener el contacto con otros docentes cercanos y organizar actividades diferentes. Ayudarán a salir de la monotonía, a motivar a los alumnos y a incrementar los distintos aprendizajes.

 

Ordenador y escritorio

 

Como decía, sin duda estamos viviendo un momento histórico que, dentro de la excepción que supone, también resulta ser una excelente oportunidad para avanzar en la transformación digital, el desarrollo de las edTech y explorar nuevos métodos educativos que pueden aportar muchísimo valor a la enseñanza.

Esperamos que estos consejos te sirvan de ayuda y que domines el teletrabajo en la educación ¡al máximo! 🤓