Las guías visuales, o storyboards, son un excelente recurso a la hora de organizar el contenido de tu curso online. Te contamos en qué consiste y cómo sacarle el máximo partido para hacer cursos online más atractivos y rentables.

Hoy te vamos a contar un truco perfecto para organizar el contenido de tu curso online de la mejor manera posible: las guías visuales. Si ya os hablábamos hace unos meses de la optimización del tiempo como docentes a la hora de preparar el material de tu formación online, hoy queremos ir un poquito más allá.

Y es que, si tenemos claro que la formación online ha de ser cada vez más visual para conseguir enganchar a los estudiantes y aumentar su participación activa, ¿por qué no visualizar tu contenido a la hora de organizarlo?

Pues precisamente en eso se basa un storyboard. Se trata de una guía visual con la que ver un boceto lo más real posible de todo el material gráfico en cuestión. Puede ser más o menos detallado y ser de muchos tipos, pero lo fundamental es que podamos saber fácilmente qué imágenes y recursos compondrán nuestras materias.

Hay muchas formas de llevar a cabo un storyboard y de sacarle el máximo partido. Pero, antes de nada, centrémonos en por qué deberías incluir estas guías visuales en tu proceso de preparación de cursos online.

 

Ventajas de practicar storyboarding en la creación de cursos online

Como decíamos, una guía visual especificará los distintos elementos visuales de un determinado tema, de varias unidades didácticas o del curso al completo. Esto incluye que dejemos constancia en ese mapa visual de los vídeos, audios, imágenes, tests o ejercicios que se van a utilizar; y siempre lo más detallado posible, es decir, si aún no disponemos de un material gráfico en concreto, podremos poner una imagen similar o realizar un boceto.

Cuanto más detallado sea nuestro storyboard, mejor podremos ver cómo se reparte el contenido del curso y comenzar a analizar su efectividad y el orden necesario de cada tema.

A menudo, a la hora de plantear el temario de nuestro curso online, podemos caer en problemas estructurales que terminarán afectando a la experiencia de aprendizaje del estudiante. Esto supone que, para evitar que el contenido esté desorganizado o que unas partes sean excesivamente más densas que otras, acabamos empleando más tiempo de la cuenta en revisar cada unidad didáctica; lo cual es un proceso muy tedioso.

Sin embargo, si antes de desarrollar el contenido, lo esquematizamos y observamos de manera visual en un storyboard; podemos organizar el recorrido del temario de una manera más rápida y sencilla. Será mucho más fácil establecer un orden de temas que funcione y observar qué partes deben ser reforzadas y cuáles son, quizás, demasiado densas y pesadas.

 

storyboard ejemplo learnworlds

Ejemplo de storyboard para una unidad didáctica. | Fuente: Learnworlds.

 

Es por ello que la principal ventaja de utilizar guías visuales es este ahorro de tiempo y esfuerzo, pero no es la única. Poder observar todo el contenido visual de tu curso online te hace tener una idea muy real de lo que vivirá el estudiante, pudiendo comprobar claramente si se cumplen los objetivos del curso y cuál será la evolución de su aprendizaje.

Además, como irás detallando poquito a poco las imágenes, vídeos o elementos interactivos que vas a utilizar, podrás ver claramente si son coherentes con la línea que sigue tu formación y si necesitas añadir, quitar o modificar alguno de los recursos.

Esto no sólo se aplica a la etapa previa de planificación. Una vez que tu curso online ya esté en marcha y hayas obtenido los primeros resultados, tal vez necesites actualizar algunos elementos. Pues bien, en vez de bucear entre las diferentes unidades didácticas, puedes dirigirte a tu esquema visual y volver a plantearte todos los cambios necesarios fácilmente, sin miedo a que se pierda la coherencia ni a repetir temas, ya que tendrás una visión global de toda la formación.

En resumen, es un método de organización que te permite ajustar al máximo todos los detalles de tu formación online y con el que ahorras muchísimo tiempo y esfuerzo.

 

Tipos de storyboard y cómo llevarlos a cabo

Puede haber tantos tipos de storyboard como personas al igual que ocurre con los esquemas tradicionales, es decir, cada persona lo adaptará a la forma que más le convenga y que le resulte más práctica.

Sin embargo, hay elementos que son comunes (y fundamentales) en todos ellos: las ventanas o pantallas, donde se irán colocando las imágenes y demás elementos gráficos; y un pequeño espacio junto a cada una de ellas donde detallar brevemente en qué consistirá cada una.

Con esto podemos encontrarnos storyboards escritos en papel, con plantillas o incluso con aplicaciones digitales que te permiten ir esquematizando todo ese contenido de muy diversas formas.

 

storyboard template

Ejemplo de plantilla para storyboard. | Fuente: boords.com

 

Algunas personas utilizan Word o PowerPoint por su rapidez y su facilidad a la hora de agregar nuevas páginas al esquema del curso. Otras, como decíamos, los realizan a mano sobre papel ya sea utilizando algunas plantillas (buceando por internet es muy fácil encontrar múltiples descargables gratuitos) o directamente sin ellas.

Quienes deseen ir un paso más allá o prefieran digitalizar completamente sus guías visuales, pueden utilizar herramientas como Boords, Canva o Popplet, entre otras. Todo dependerá de lo que mejor se adapte a tu formación y a tu método de organización.

 

Una vez elegimos la herramienta, ¿por dónde comenzamos?

En primer lugar, tendremos que decidir si el storyboard detallará un determinado tema de nuestra formación o todo el curso al completo. Una vez tengamos esto claro, nos centraremos en los objetivos de aprendizaje. Como siempre, a la hora de implementar un nuevo recurso, no debemos perder de vista la meta que deseamos que alcancen nuestros estudiantes.

Llegados a este punto, es el momento de ir incorporando los distintos elementos a nuestro esquema. Al principio, basta con establecer imágenes provisionales o un dibujo que te recuerde qué tienes que añadir en esa pantalla. No es necesario disponer de todo el material gráfico definitivo desde el primer momento. Recuerda que se trata de un proceso.

Según vayas completando la guía, procura ir detallando cada vez más qué tipo de contenido incluirá cada parte. Modifica el orden de los temas las veces que sean necesarias y cambia todos los elementos que finalmente no te encajen en la línea que estás construyendo, sin miedo. Lo ideal es que, al finalizar, puedas observar rápidamente el conjunto global de tu formación y todo contribuya a alcanzar los objetivos de aprendizaje.

Y recuerda, la formación online siempre es un elemento vivo, por lo que no olvides revisarlo y actualizar tu temario constantemente para llevar tu curso a su máximo esplendor.

▶▶ Esperemos que con estos tips os lancéis a incluir el storyboard en vuestras planificaciones. ¿Conocías este método? Déjanos tu experiencia en los comentarios y comparte este post con toda aquella persona que lo necesite, ¡os leemos! 🤓