Tras la incidencia del coronavirus se impone una nueva normalidad educativa en la que surgen nuevos modelos de enseñanza. Uno de ellos es la enseñanza bimodal. Os contamos en qué consiste y cuáles son sus ventajas.

Si algo ha quedado patente con el transcurso de la pandemia del coronavirus, es que debemos cambiar la realidad tal como la conocíamos hasta ahora. En materia de educación, la transformación digital se ha visto más necesaria que nunca y la tecnología ha pasado a ser la gran protagonista.

Ahora, con la desescalada y esa “nueva normalidad” de la que tanto hemos oído hablar en las últimas semanas, se plantea cómo será la vuelta de las clases en colegios, universidades, academias y centros de formación.

Así nace precisamente este nuevo concepto que tratamos hoy: la enseñanza bimodal. Un nuevo modelo formativo que revolucionará el panorama educativo tal y como lo conocemos hoy en día.

 

¿Qué es la enseñanza bimodal?

Este nuevo concepto se refiere a la combinación de dos modos distintos de formación: el modelo presencial y el modelo virtual. Es decir, comprende a todos aquellos cursos que se impartirán uniendo ambas realidades.

A raíz de la situación sanitaria actual que vivimos, ya no será posible asistir a las aulas por completo. En vez de ello, se están barajando múltiples opciones, como el acudir por turnos a los centros o continuar con las clases online que se han venido realizando desde los últimos meses.

La enseñanza bimodal nace como una solución intermedia que permitiría que el alumnado volviese a asistir a los centros, mientras que, ya sea por un reparto de turnos o por la aparición de posibles síntomas de la covid-19, aquellos estudiantes que deban quedarse en casa puedan continuar con la formación como si estuvieran presentes físicamente.

 

¿Qué ventajas ofrece la enseñanza bimodal?

Como decimos, la principal ventaja es que supone una adaptación completamente viable de la educación ante el nuevo paradigma que estamos viviendo con motivo del coronavirus. Pero, además, se trata de un paso más en la transformación digital que se venía produciendo en los últimos años y que, ahora, con el confinamiento, se ha visto mucho más reforzada.

Con este modelo educativo se digitalizan por completo las aulas, ampliando así los recursos disponibles para el aprendizaje del alumnado. Ya sea a través de un aula online o pudiendo hacer uso de pizarras digitales, se pone la tecnología al alcance de estudiantes y docentes para que puedan avanzar más y mejor.

Por otro lado, la enseñanza bimodal permite una mayor conciliación tanto laboral como familiar, puesto que se amplían los límites habituales de espacio y de tiempo que tiene la formación presencial. De esta forma, no perdemos la opción de asistencia física, pero no la hacemos obligatoria ni indispensable para poder superar el curso con éxito, sino que se adaptará y podrá personalizarse a las circunstancias de cada grupo.

 

¿Cómo se lleva a cabo?

Para poner en marcha una enseñanza bimodal necesitas tres aspectos fundamentales:

 

Un servicio de streaming

De ello os hablábamos la semana pasada: el streaming o la retransmisión en directo es la principal solución frente a la situación sanitaria que se vive actualmente. En función de tu presupuesto y las circunstancias de tu centro o academia, puedes optar por múltiples sistemas desde lo más rudimentario hasta un servicio más tecnológico y avanzado.

A nivel básico, con disponer de una buena conexión a Internet y de un dispositivo conectado a la red, podrías comenzar a retransmitir tus clases gracias al servicio de streaming que ofrecen múltiples herramientas.

 

Una plataforma LMS

Al tratarse de una combinación de ambos sistemas, en la enseñanza bimodal, tener una plataforma LMS que sirva de apoyo es fundamental. Así, se optimiza la gestión de los estudiantes, tanto para controlar su asistencia como para establecer los turnos y las comunicaciones.

Además, así disponemos de un espacio online donde dejar guardadas las sesiones o clases, emitir directamente desde allí; o colgar el resto de materiales didácticos para que estén disponibles a todo el alumnado, haya asistido presencialmente al aula o no.

Sin duda es la mejor forma de controlar y gestionar correctamente todo el proceso para que los estudiantes puedan seguir la formación sin problemas y facilitar al máximo su aprendizaje.

 

Una planificación completa

Puesto que estamos ante un momento inédito en la historia del panorama educativo y, por ende, ante nuevos modelos como éste, la planificación será un requisito base para el correcto desarrollo y funcionamiento de todas las formaciones.

Ya no sirve estipular los planes de estudio tal como los distribuíamos antes de la pandemia. Ahora, será necesario adaptar el temario a los diferentes soportes y los tiempos y criterios de evaluación a esta nueva modalidad.

Por tanto, asegúrate de prever correctamente todas las necesidades que surjan, ya sean tecnológicas o docentes, para poder solventarlas sin que influya en el aprendizaje de los alumnos.

Términos como los posibles turnos rotatorios o las horas que se realizarán a través del streaming, tendrán que estar planificados con antelación y seguir los objetivos que se marquen en cada formación.

 

▶▶ ¿Qué os parece esta nueva modalidad de enseñanza? ¿Será la solución para las formaciones post-covid? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte este post con todas las personas del sector para que también participen en el debate. ¡Os leemos! 🤓