Uno de los mayores retos a los que la tecnología educativa se enfrenta es conseguir que el alumnado sea reclamado por el contenido y no por el contexto en el que se presenta el contenido. Los educadores deberán tener herramientas técnicas y pedagógicas actualizadas para conseguir mantener comprometido e interesados al alumnado.

No es nada nuevo que los pedagogos se encuentran inmersos en pros y contras sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en el mundo de la enseñanza. Desde los años 70 se está estudiando, analizando y experimentando en este aspecto. La implementación de los ordenadores en las aulas clásicas han aportado experiencias muy diversas en cuando al rendimiento académico. Aunque actualmente en la mayoría de centros se cuenta con un aula de ordenadores y en algunos se experimenta con todas las aulas informatizadas, aún no hay una metodología clara que ayude a complementar de manera eficiente el proceso de aprendizaje.

Uno de los grandes problemas es la preparación del profesorado y la posible falta de atención de los estudiantes ante el maravilloso mundo que ofrece un ordenador conectado a la red.

El aula que actualmente consideramos como ideal, con estudiantes conectados y recibir formación a través de las nuevas tecnologías va a ser un proceso muy lento, con avances y retrocesos. Son muchos los factores que imposibilitan ese avance que a primera vista parece determinante para estar preparados para el futuro. La necesaria inversión económica desde la administración pública en equipamientos, un cambio en el plan educativo y formativo de las carreras universitarias relacionadas con la educación donde inequívocamente han de incluirse materias relacionadas con las nuevas tecnologías.

El futuro sin duda de la tecnología educativa pasará obligadamente por incorporar la realidad virtual, creación de espacios comunes de aprendizaje, diseño de espacios webs para la obtención de materiales educativos para comunidades concretas y por supuesto la formación online a través de plataformas educativas que ofrecen a los profesores y alumnos todas las herramientas para poder desarrollar su trabajo formativo.