Fomentar la participación de los estudiantes en la formación online es fundamental. Hoy hablamos de en qué consisten las dinámicas de grupo y cómo aplicarlas en el ámbito del elearning para conseguir una mayor interacción y aprendizaje.

En elearning a menudo buscamos diferentes estrategias de participación para mejorar el aprendizaje de los estudiantes al hacerlo lo más dinámico posible. Cuanta más interactividad generemos mayor será el grado de implicación del alumnado con nuestro curso. Por lo que, en otras palabras, aprenderá más y mejor.

Las dinámicas de grupo no sólo son una excelente forma de aprender, sino que, además, suponen un empuje extra de motivación al romper el hielo y fomentar la cercanía entre todos los estudiantes. Es una muy buena manera de romper las barreras tecnológicas y contribuir a una unión de grupo que facilitará muchísimo el crecimiento del mismo a lo largo de todo el curso online.

Pero antes de profundizar en por qué son una de las mejores soluciones para la participación en la enseñanza online, expliquemos qué son y en qué consisten las dinámicas de grupo.

¿Qué son las dinámicas de grupo?

Se trata de una serie de procedimientos y ejercicios que se realizan en un grupo de personas para conocer su comportamiento ante una temática concreta, aumentar su motivación, incentivar el compañerismo y establecer sinergias. Gracias a este tipo de herramientas, logramos romper el hielo entre los participantes y saber cuál es su forma de aprender o de trabajar.

No sólo se utilizan en la educación. De un tiempo a esta parte, muchas empresas han comenzado a incorporar este tipo de prácticas entre sus empleados para que se conozcan mejor y facilitar así el flujo de trabajo. ¿Quién no trabaja mejor con un buen ambiente y un chute de motivación?

Sea en el ámbito laboral o en el formativo, las dinámicas de grupo se componen de mecánicas que permiten conocer mejor a las personas y tratar temas de una forma más amena. Así, podemos ver cómo aprende un determinado estudiante, qué dudas se les plantean con más frecuencia y qué aspectos le motivarán más (o menos) a continuar con su labor.

Existen múltiples dinámicas adaptadas a todos los ambientes y edades posibles; por lo que el elearning, como decíamos, no iba a ser menos.

¿Qué hay que tener en cuenta para las dinámicas online?

Al igual que ocurre con cualquier otro recurso didáctico, una dinámica de grupo tendrá que estar completamente adaptada al entorno digital para que funcione. Y para ello tendremos que tener en cuenta una serie de aspectos.

Los objetivos del curso

Sin duda es el aspecto principal a tener en cuenta. No debemos perderlos de vista en ningún momento.

Para que una dinámica tenga sentido en nuestra formación, deberá estar enfocada a conseguir uno o más objetivos de aprendizaje del curso online en cuestión. No importa si nos referimos a metas muy concretas o un aprendizaje más transversal. Lo esencial es que resulte útil y tenga sentido en todo momento.

La planificación

Una vez que los estudiantes comiencen a participar, es muy probable que con el juego surjan dudas, imprevistos, etc. Si la dinámica realmente es amena, todos los integrantes se implicarán y encontraremos bastante espontaneidad.

Eso sí, aunque es cierto que precisamente se busca ese componente inesperado que rompa los moldes del grupo para prosperar, es importante guiarlo en todo momento a la dirección adecuada. Por lo que es fundamental tener bien planificado cada aspecto del ejercicio, ya sean los temas de los que se van a hablar, el tiempo que durará cada parte y, por supuesto, el aspecto técnico, asegurarnos de que la herramienta es la adecuada y de que nos permitirá continuar la mecánica sin problemas.

La mecánica

El funcionamiento de una dinámica de grupo ha de ser sencilla, fácil de entender y de seguir. No debemos olvidar que una de las metas que buscamos conseguir es hacer el aprendizaje más ameno, que los estudiantes se suelten, se conozcan, se motiven y, con ello, se formen más y mejor.

Una dinámica demasiado compleja o densa romperá por completo con ese objetivo. Explica bien cómo será la mecánica del ejercicio antes de empezar y simplifícalo al máximo para que no surjan dudas ni incomodidades.

El contexto de los participantes

Y por último, pero no menos importante, debemos tener muy en cuenta a qué ámbito nos dirigimos. Como decíamos al comienzo, existen multitud de dinámicas de grupo diferentes según la edad, preparación y contexto de los participantes. Asegúrate de escoger aquellos ejercicios que vayan acorde a todos estos aspectos.

No tendría sentido implementar una dinámica enfocada al ámbito empresarial con unos estudiantes de secundaria, por ejemplo. Es muy probable que se les antoje muy densa y fuera de contexto. En cambio, si adaptamos el lenguaje y las mecánicas del juego a su edad, seguramente la sigan sin problemas y se logre un resultado estupendo.

También debes tener en cuenta, ya que se trata del ámbito digital, el contexto tecnológico de cada participante. Seguramente no todos dispongan de las mismas herramientas a su alcance, por lo que siempre es mejor preguntar primero de qué elementos disponen y adaptarlo si fuera necesario.

Esperamos que con esta información os animéis a implementar las dinámicas de grupo en el ámbito de la formación online y rompáis las barreras tecnológicas al máximo.

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¡Os leemos! 🤓