Te proponemos 7 ejemplos de dinámicas de grupo para aplicar en elearning, que conseguirán enganchar al alumnado de tu formación online y lograr un aprendizaje divertido y eficaz.

Dentro de la formación online, siempre buscamos diversas herramientas y recursos que nos permitan romper la barrera tecnológica y lograr una mayor cercanía e interacción con nuestros estudiantes. Para ello, las dinámicas de grupo son una excelente solución con la que aumentar su motivación y mantenerlos enganchados/as a nuestros cursos online.

Si no sabes en qué consisten te invitamos a leer el post en el que os explicábamos qué son y en qué consisten este tipo de recursos y por qué tiene tantas ventajas aplicarlos en el ámbito elearning.

Una vez sabemos qué aspectos debemos tener en cuenta, llega el momento de elegir aquellas dinámicas concretas que llevaremos a cabo y ponernos manos a la obra.

Por eso hoy os traemos 7 ejemplos que vas a poder aplicar sin problemas en tus formaciones y que estamos seguros de que conseguirán generar una gran participación entre tu alumnado.

1. ¿Sabes venderte a ti mismo/a?

Este juego es una excelente manera de romper el hielo y conocerse mejor. Se trata de que cada estudiante o participante elabore un anuncio vendiéndose a sí mismo/a. Para ello, deberá explicar una o varias cualidades que destaquen y hacerlo de manera atractiva. Después, el resto del grupo, irá decidiendo (y argumentando) si le compraría o no.

De esta forma, se eliminan esas primeras barreras para que el grupo pueda conocerse mejor, lo cual ayuda bastante a soltarse y a poder trabajar en conjunto. Además, exponer tus argumentos, tanto si eres el que se vende como el que compra, aumenta el aprendizaje en cuanto a expresividad y comunicación, lo cual es muy útil especialmente en aquellos cursos que estén enfocados a futuras presentaciones, marketing, ventas o creación de contenidos.

Otra vertiente de esta dinámica es que la persona que se expone, en vez de crear un anuncio sobre sí mismo/a, presente un proyecto tal y como se lo presentaría a un futuro cliente. El resto, como posibles compradores, decidirán al final si seleccionan dicho proyecto y por qué.

Para el docente, este tipo de dinámicas ayuda a ver cómo se expresan y cómo debaten las distintas personas que componen el grupo; lo cual ayudará mucho a conocer a cada estudiante y a adaptar futuros materiales para un mayor aprendizaje.

2. La venta de cosas absurdas

Continuando con las ventas, aunque esto no significa que estas dinámicas sólo puedan ser utilizadas para este sector, nos encontramos otro juego en el que poder comprobar a fondo la capacidad de argumentación de la que disponen los integrantes de nuestro grupo.

En esta ocasión, a cada participante se le otorga una ficha de un producto absurdo (como peines para calvos o una bicicleta sin frenos, por ejemplo) y tendrán que intentar vendérselo al resto.

Se trata de un juego muy divertido que también es excelente para romper el hielo, perder la vergüenza o el miedo a la hora de hablar en público y entrenar la capacidad de oratoria.

Al final del ejercicio, pueden hacer votaciones para elegir a la persona que mejor “vendió” su producto y explicar las razones. Es una gran oportunidad para analizar tipos de argumentos y trucos para salir del paso con futuros proyectos o clientes.

3. Comentario de vídeo o texto

Esta dinámica quizás sea una de las más conocidas o más extendidas dentro del ámbito formativo, pero no por ello es menos efectiva. Se trata de exponer un determinado material (generalmente un vídeo o un texto) de manera simultánea a todo el alumnado para, acto seguido, realizar una serie de preguntas concretas sobre el mismo.

Esta práctica permite la creación de un debate, donde el docente propone temas relacionados con el recurso que están analizando y actúa como moderador; y también actúa a modo de “chivato” para comprobar quiénes prestan atención a lo que se está exponiendo y muestran interés por participar e interactuar.

También es una muy buena forma de mantener “despierto” al alumnado, ya que en vez de consumir el material de forma pasiva, se convierten en parte activa de esa unidad didáctica y continúan “enganchados” al curso online.

4. Dibújame un concepto

Una excelente forma de estimular la creatividad del alumnado es proponerles que expresen conceptos de una forma distinta a como suelen hacerlo habitualmente. En esta ocasión, lo harán dibujando.

El docente les propondrá una determinada palabra, temática o concepto (generalmente relacionada con la temática del curso en cuestión), y los estudiantes deberán plasmarla en un dibujo de forma completamente libre.

Para ello, tendrán un tiempo concreto y, al finalizar, cada participante expondrá su interpretación al resto y explicará por qué. Entre todos, podremos realizar un pequeño debate donde se vean y analicen los distintos puntos de vista que surgen de una misma palabra o concepto.

Este tipo de dinámicas, ayudan especialmente a comprender temáticas que pueden resultar densas o abstractas, ya que observas diferentes explicaciones de la misma, y, además, es una muy buena forma de entrenar la empatía y la cercanía dentro del grupo.

5. Ejercicios en grupo

En este juego tendremos que realizar pequeños equipos dentro de nuestro alumnado. Una vez establecidos, expondremos un determinado ejercicio o problema a resolver. Se trata de que, a través de la colaboración y el trabajo en grupo, consigan resolverlo correctamente en un tiempo determinado.

De esta forma, ejercitarán la escucha activa entre los participantes, trabajarán el compañerismo y conseguirán aprender y afianzar conceptos del temario, al mismo tiempo que se desenvuelven en el equipo.

Será elección del docente si establecer únicamente un tiempo determinado para llevar a cabo la tarea, o si realizar la dinámica en modo competición, de manera que aquel equipo que primero lo consiga, sea el ganador del ejercicio, y posiblemente se lleve una recompensa.

Si además, queremos añadirle más emoción, podemos establecer los diferentes ejercicios a modo de “escape room”; es decir, en lugar de un solo problema, deberán ir resolviendo diferentes enigmas que les darán las claves para poder continuar con el siguiente. Así, hasta lograr llegar al ejercicio final.

Ésta es una muy buena forma de incentivar la participación de una manera divertida, mientras que se continúa el aprendizaje del temario gracias a los ejercicios que van realizando a lo largo de toda la dinámica.

Para que el docente pueda ir viendo los apuntes de cada equipo a tiempo real, pueden utilizarse herramientas como Google Docs, que permite que varias personas puedan escribir y participar en un documento de forma simultánea.

6. Preguntas del trivial

Ya hemos hablado en varias ocasiones de que la gamificación es una gran herramienta si queremos incentivar la participación de los estudiantes en nuestras formaciones online. En esta ocasión, se trata del clásico quiz o trivial que la mayoría conocemos, adaptado, eso sí, a la temática del curso online en cuestión.

Existen multitud de herramientas, como Kahoot, que te permiten crear un juego de trivias en el que pueden participar todos los alumnos y alumnas a tiempo real. Podemos crear preguntas simples, multirespuesta o de verdadero/falso; establecer varias categorías e incluso ofrecer recompensas a aquellos que consigan un determinado número de aciertos.

De esta forma, los estudiantes refuerzan su aprendizaje de manera divertida y, a la vez, el docente puede tener una idea de cuáles son aquellas cuestiones que generan más dudas y cómo está siendo la evolución de cada alumno a lo largo del curso.

7. ¡A concursar!

Pero no sólo del trivial viven los juegos… Y por eso, nuestra última propuesta de hoy es que no tengas miedo de implementar en tu grupo todo tipo de concursos. Activar una competitividad sana dentro del alumnado es una muy buena forma de impulsar su participación y sus ganas de aprender más y mejor.

Con herramientas como Factile, puedes crear juegos de tablero donde cada casilla es una pregunta que deberán responder rápidamente o un problema que tendrán que resolver, ya sea de forma individual o por equipos.

Una gran idea es crear un concurso completo al final de la formación, donde haya diferentes rondas que planteen, cada una, una competencia a desarrollar. Por ejemplo, el clásico “memory” con conceptos del temario, pruebas que tendrán que resolver para conseguir cambiar de fase y una ronda de preguntas finales.

Combínalos a tu gusto y de la forma que mejor se adapte a tus estudiantes y a tu curso online en concreto. Te aseguramos que será una maravillosa guinda con la que comprobar la evolución y el aprendizaje de todos los participantes y crear una grata experiencia que les haga volver a inscribirse en futuras formaciones, o promocionarla entre su círculo cercano.

Tip extra: las videoconferencias

Queremos que desarrolles todas estas dinámicas (y más) de la mejor manera posible y sin inconvenientes inesperados. Por eso, como consejo extra, asegúrate de disponer de una buena herramienta y un buen sistema con el que realizar las videoconferencias en buena calidad.

Para la mayoría de estos ejercicios, es fundamental poderlos realizar a tiempo real y con una comunicación lo más cercana posible, puesto que las cámaras web nos darán mucha información de cómo se está desarrollando cada tarea. Hazte con una buena plataforma que te permita tener tu propia sala de videoconferencias y se adapte al número de participantes que necesites.

Si quieres saber más, te dejamos más información sobre cómo realizar videoconferencias y clases por streaming sin problemas añadidos.

Con esto esperamos que os animéis a implementar las dinámicas de grupo en vuestras formaciones online. ¿Nos cuentas tu experiencia? ¡Estaremos encantados de leerte! 🤓